Bañar a un gato: ¿necesario o innecesario?
Los gatos son animales extremadamente limpios que dedican gran parte de su tiempo a asearse. En la mayoría de los casos, un gato sano no necesita baños frecuentes. Sin embargo, hay situaciones en las que bañarle es necesario: si se ha manchado con sustancias peligrosas, si tiene parásitos, si padece alguna enfermedad de piel, o si es una raza de pelo largo con tendencia a ensuciarse.
Preparación: la clave del éxito
Cepilla a tu gato antes del baño para eliminar nudos. Corta sus uñas un par de días antes para minimizar arañazos. Prepara todo lo necesario antes de meter al gato al baño: champú específico para gatos (nunca usar el de humanos), toallas grandes, recipiente o ducha con alcachofas suave. La temperatura del agua debe ser tibia (37°C), similar a la corporal del gato.
El proceso paso a paso
Llena la bañera con agua tibia hasta los tobillos del gato. Introduce al gato con calma y habla en voz baja y tranquilizadora. Moja el cuerpo (evitando cabeza) con un vaso o alcachofa suave. Aplica el champú y frota suavemente siguiendo la dirección del pelo. Aclara bien para no dejar residuos. Para la cabeza, usa un paño húmedo.
Secado
Envuelve al gato en una toalla grande y absorbente inmediatamente. Muchos gatos toleran el secador en temperatura baja si se les ha acostumbrado desde cachorros. Mantén al gato en un lugar cálido hasta que esté completamente seco para evitar hipotermia.
Acostumbrar al gato al baño
Lo ideal es acostumbrar a los gatos al agua desde cachorros con sesiones muy cortas y positivas. En adultos no habituados, el proceso requiere mucha paciencia: comienza simplemente metiendo las patas, usa premios durante y después, y ve aumentando la exposición al agua gradualmente.
Encuentra en PawShop España champús específicos para gatos, cepillos, toallas y todo lo necesario para el cuidado de tu felino.