La agresividad canina: siempre tiene una causa
Un perro agresivo no es un perro "malo". La agresividad es siempre comunicación: el perro expresa miedo, dolor, frustración o incomodidad. Entender la causa es el primer paso para solucionarlo.
Tipos de agresividad
- Por miedo: La más frecuente. El perro ataca cuando siente que no puede escapar
- Territorial: Protección del hogar o recursos
- Por dolor: El perro reacciona al tacto por una lesión no detectada
- Por recursos (guarda de comida o juguetes)
- Redirigida: No puede atacar el objetivo real y dirige la agresividad a otro
- Por predación: Especialmente hacia animales pequeños
Señales de alerta previa a la mordida
Los perros siempre avisan antes de morder. Ignorar las señales nos lleva al incidente: mirada fija, labios tensos, gruñido, aire fijo, rigidez corporal, posición de cabeza baja.
¿Qué NO hacer?
- Nunca castigar físicamente al perro agresivo
- No ignorar los gruñidos (es comunicación, no "mala conducta")
- No forzar al perro a enfrentarse a lo que le asusta
Qué hacer
Consultar a un etólogo certificado o veterinario especialista en conducta. La agresividad severa nunca debe manejarse sin asesoramiento profesional.