El valor del comando "quieto"
El comando "quieto" o "espera" es uno de los más útiles y versátiles que puedes enseñarle a tu perro. Te permite pedirle que mantenga una posición (sentado, tumbado o de pie) durante un tiempo indefinido hasta que le des la señal de libración. Es fundamental para la seguridad: cruzar calles, esperar en el veterinario o saludar calmado a visitas.
Requisito previo: el "sienta"
Antes de enseñar el "quieto", el perro debe responder de forma fiable al "sienta". Si el sienta está consolidado, el "quieto" es mucho más sencillo de añadir.
Paso a paso
Paso 1: pide al perro que se siente. Muestra la palma abierta frente a su cara (señal visual de "stop") y di "quieto" con voz tranquila y firme. Espera 2 segundos y premia sin que el perro se haya movido. Libéralo con una palabra (como "libre" o "ya") y premia de nuevo.
Paso 2: aumenta gradualmente el tiempo: 3 segundos, 5, 10, 30 segundos. Si el perro se levanta, vuelve a pedirle que se siente y repite desde el inicio sin mostrar frustración.
Paso 3: añade distancia. Una vez que mantiene el "quieto" 30 segundos a tu lado, empieza a alejarte un paso, luego dos, luego tres. Vuelve siempre junto a él para premiar antes de liberarlo. No llames al perro cuando está en "quieto": ve tú a él.
Las tres D del adiestramiento
Duración (cuánto tiempo aguanta), Distancia (a qué distancia del perro) y Distracción (en entornos más o menos estimulantes). Trabaja cada una por separado y auméntalas gradualmente. Mezclar las tres a la vez es un error común que provoca frustración.