Qué es el hipotiroidismo en perros
El hipotiroidismo es la enfermedad endocrina más frecuente en perros. Ocurre cuando la glándula tiroides no produce suficiente hormona tiroidea, lo que ralentiza el metabolismo del animal. Es más frecuente en perros de mediana y avanzada edad y en ciertas razas como el Doberman, el Golden Retriever, el Labrador y el Setter Irlandés.
Síntomas más comunes
Los síntomas del hipotiroidismo son variados e inespecíficos, lo que dificulta el diagnóstico sin analítica. Los más frecuentes incluyen: ganancia de peso sin aumento del apetito, letargo y falta de energía, pelo seco y opaco con pérdida excesiva y sin regeneración, piel engrosada u oscurecida (especialmente en axilas e ingles), intolerancia al frío, y en algunos casos problemas neurológicos como inclinación de la cabeza o incoordinación.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante análisis de sangre que mide los niveles de T4 total y, en casos ambiguos, T4 libre y TSH. Es importante que el veterinario descarte otras causas de hipotiroidismo secundario (enfermedades crónicas, medicamentos) antes de diagnosticar el hipotiroidismo primario.
Tratamiento
El tratamiento es la administración oral de levotiroxina sódica (hormona tiroidea sintética) una o dos veces al día, de por vida. La respuesta al tratamiento suele ser notable: en pocas semanas el perro recupera energía, el pelo mejora y el peso se normaliza. Los controles analíticos periódicos son necesarios para ajustar la dosis.
Pronóstico
Excelente con el tratamiento correcto. El hipotiroidismo bien controlado no reduce la esperanza de vida del perro ni afecta a su calidad de vida.