La cama de tu mascota: un foco de gérmenes olvidado
La cama de tu perro o gato acumula pelo, células muertas, ácaros del polvo, bacterias y restos de comida. Sin una limpieza regular, puede convertirse en una fuente de alergias, infecciones de piel e infestaciones de pulgas. La buena noticia es que mantenerla limpia es sencillo si se hace con frecuencia.
¿Con qué frecuencia lavar la cama?
La regla general es lavar la cama de tu mascota al menos una vez por semana. Si tu mascota tiene alergias, problemas de piel o saluda fuera de casa frecuentemente, aumenta la frecuencia a 2-3 veces por semana. Los días en que notes olor, pelos acumulados o suciedad visible, no esperes al día asignado.
Cómo lavar la cama correctamente
Sacude la cama al aire libre antes de meterla en la lavadora para eliminar pelos sueltos. Usa agua caliente (60°C mínimo para eliminar ácaros y bacterias) y detergente sin perfumes fuertes que puedan irritar al animal. Evita el suavizante, ya que puede provocar reacciones en pieles sensibles. Seca completamente antes de devolvérsela.
Entre lavados
Pasa el aspirador por la cama cada 2-3 días para retirar el pelo acumulado. Un spray específico para telas de mascotas puede ayudar a neutralizar olores entre lavados. Cubre la cama con una funda lavable de tela suave para facilitar el mantenimiento diario.
La cama ideal
Elige camas con fundas extraíbles y lavables en lavadora. Los materiales impermeables o con tratamiento antimicrobiano son especialmente útiles para mascotas mayores o en periodos de enfermedad.
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