Las alergias alimentarias en mascotas: más frecuentes de lo esperado
Las alergias alimentarias representan aproximadamente el 10-15% de las alergias en perros y gatos. A diferencia de las alergias ambientales (estacionales), las alergias alimentarias se manifiestan durante todo el año. La identificación del alérgeno puede ser un proceso largo pero es fundamental para el bienestar del animal.
Síntomas más frecuentes
Las manifestaciones más comunes son cutáneas: picor intenso (especialmente en cara, patas, ingle y orejas), enrojecimiento, otitis de repetición, erupciones y pérdida de pelo. Los síntomas digestivos (vómitos crónicos, diarrea intermitente) son menos frecuentes pero también posibles. La clave diferenciadora de las alergias alimentarias es que los síntomas no mejoran con el cambio de estación.
Los alérgenos más comunes
Contrariamente a la creencia popular, los alérgenos más frecuentes en perros y gatos son las proteínas de carne (pollo, ternera, cerdo) seguidas de los cereales (trigo, maíz). Las alergias se desarrollan a ingredientes con los que el animal ha tenido contacto prolongado, no a ingredientes nuevos.
El diagnóstico: la dieta de eliminación
No existe una prueba de alergia alimentaria fiable en animales. El método diagnóstico gold standard es la dieta de eliminación: alimentar al animal exclusivamente con una fuente de proteína y carbohidrato nuevas (que nunca haya comido) durante 8-12 semanas. Si los síntomas mejoran, se van reintroduciendo ingredientes uno a uno para identificar el alérgeno.
Qué hacer y qué evitar
Durante la dieta de eliminación, el animal no puede recibir ningún otro alimento (premios, sobras). La estricta adhesión al protocolo es fundamental. Consulta siempre con tu veterinario antes de empezar una dieta de eliminación para asegurarte de que el nuevo alimento sea nutricionalmente completo.