El parvovirus canino: una amenaza real pero prevenible
El parvovirus canino (CPV) es una de las enfermedades infecciosas más graves y contagiosas que puede padecer un perro. Afecta principalmente a cachorros y perros no vacunados, y sin tratamiento puede ser mortal en pocos días.
¿Qué es el parvovirus?
El parvovirus es un virus extremadamente resistente que puede sobrevivir en el suelo y en superficies durante meses o incluso años. Se transmite por contacto con heces infectadas o superficies contaminadas. No se transmite a humanos ni a otras especies de animales domésticos distintos de los cánidos.
Síntomas del parvovirus
Los primeros síntomas aparecen entre 3 y 7 días después de la exposición al virus. Incluyen: letargia y depresión severa, pérdida de apetito, fiebre alta (hasta 41°C), vómitos repetidos y diarrea sanguinolenta con olor muy característico. La deshidratación avanza rápidamente.
Tratamiento y pronóstico
No existe un antiviral específico contra el parvovirus. El tratamiento es de soporte: fluidoterapia intensiva para combatir la deshidratación, antibióticos para prevenir infecciones secundarias, antieméticos y transfusiones de plasma en casos graves. Con tratamiento veterinario intensivo, la tasa de supervivencia puede superar el 80%.
Prevención: la vacunación es la única solución
La vacunación es la única forma efectiva de prevenir el parvovirus. Los cachorros reciben una serie de vacunas entre las 6 y las 16 semanas de vida. La vacuna se incluye habitualmente en la vacuna polivalente (moquillo, hepatitis, parvovirus). El refuerzo anual o trianual es imprescindible para mantener la inmunidad.
Cuida la salud de tu perro con los suplementos y productos de bienestar disponibles en PawShop España. La prevención es siempre la mejor medicina.