Los perros no sudan como nosotros
Los perros regulan su temperatura corporal principalmente a través del jadeo, no de la sudoración. Solo tienen glándulas sudoríparas en las almohadillas de las patas, lo que hace su sistema de refrigeración mucho menos eficiente que el humano. Reconocer las señales de que tu perro tiene demasiado calor puede salvarle la vida.
Señales de que tu perro tiene calor
Jadeo intenso: el jadeo normal de un perro en reposo o tras ejercicio moderado se vuelve más intenso, ruidoso y con la lengua muy extendida. Busca zonas frescas: se tumba en el suelo de baldosas, en la sombra, busca corrientes de aire. Bebe más agua de lo habitual: señal de que está compensando. Patas calientes: las almohadillas son uno de los pocos puntos donde el perro libera calor. Letargo inusual: un perro que normalmente es activo y de repente no quiere moverse puede estar sufriendo el calor.
Cómo refrescarle en casa
Agua fresca siempre disponible (renueva frecuentemente). Tapete de refrigeración en la zona de descanso. Ventilador o aire acondicionado. Puedes mojarle las patas y el vientre con agua fresca (evita el agua muy fría que puede causar vasoconstricción). Hielos en el bebedero.
En los paseos de verano
Lleva siempre agua. Busca sombra. Permite al perro ir al ritmo que quiera (si no quiere seguir, para). Mójale el cuerpo con agua al volver a casa. Evita superficies de asfalto en horas de máximo calor.
Cuándo es urgente
Jadeo extremo con babeo intenso, encías muy rojas o violáceas, desorientación o debilidad: emergencia veterinaria inmediata. No esperes a que "mejore solo".