La Nochevieja: la noche más larga para muchas mascotas
Los fuegos artificiales y petardos son una de las principales causas de estrés agudo en mascotas. Los perros y gatos tienen una audición mucho más sensible que la humana, y los sonidos fuertes e impredecibles de la pirotecnia pueden desencadenar respuestas de miedo intensas que en algunos casos llevan a la huida y la pérdida del animal.
Preparación con antelación
No esperes a que llegue Nochevieja para actuar. Con semanas de antelación, puedes iniciar un programa de desensibilización reproduciendo grabaciones de fuegos artificiales a volumen muy bajo mientras el animal hace actividades positivas (comer, jugar). Aumenta progresivamente el volumen en días sucesivos.
El día de Nochevieja
Asegura el hogar: comprueba que puertas, ventanas y balcones estén bien cerrados. Los perros asustados pueden escapar de lugares insospechados. Identifica al animal con chapa y verifica que el microchip esté registrado y actualizado.
Crea un refugio: un lugar oscuro, tranquilo y conocido donde el animal pueda esconderse (su cama habitual, una caja con mantas). Los feromonas sintéticas (Adaptil para perros, Feliway para gatos) pueden aplicarse en el refugio unas horas antes.
Durante los fuegos artificiales
Mantén una actitud tranquila y natural. No sobreprotejo al animal ni lo consoles en exceso (refuerza el miedo). Cierra persianas y pon música o televisión a volumen moderado para enmascarar los sonidos exteriores. Permanece en casa si es posible.
Medicación: cuándo considerarla
Para perros con fobia intensa a la pirotecnia, el veterinario puede prescribir ansiolíticos o sedantes de efecto rápido para usar puntualmente en Nochevieja y otros eventos pirotécnicos. No automédiques: las opciones, dosis y contraindicaciones varían según el animal.