Por qué es importante limpiar las orejas de tu perro
Las infecciones de oído son una de las afecciones más comunes en perros. Bacterias, levaduras, ácaros y el exceso de cerumen pueden causar irritación, dolor e infecciones graves si no se tratan a tiempo. Una higiene auditiva regular es la mejor forma de prevenir estos problemas.
Los perros con orejas caídas —como los Beagles, Cocker Spaniels o Bassets— son especialmente propensos, ya que la falta de ventilación favorece el desarrollo de microorganismos. Sin embargo, todos los perros se benefician de una revisión periódica.
¿Con qué frecuencia debes limpiar las orejas de tu perro?
La frecuencia depende de la raza y el estilo de vida de tu perro:
- Razas con orejas caídas: cada 1-2 semanas
- Razas con orejas erectas: cada 3-4 semanas
- Perros muy activos o que nadan frecuentemente: después de cada baño o sesión de natación
Si tu perro sacude la cabeza con frecuencia, se rasca las orejas o notas un olor desagradable, puede ser señal de una infección. En ese caso, visita al veterinario antes de limpiar por tu cuenta.
Qué necesitas para limpiar las orejas de tu perro
- Una solución limpiadora específica para orejas de mascotas (nunca uses agua, alcohol ni agua oxigenada)
- Algodones o gasas suaves
- Premio para premiar a tu perro al terminar
Paso a paso: cómo limpiar las orejas de tu perro
- Prepara a tu perro: siéntate en el suelo con él en una posición cómoda. Si tu perro es pequeño, puedes colocarlo sobre una mesa.
- Inspecciona el oído: mira el interior de la oreja. Debe ser rosado y sin mal olor. Si ves enrojecimiento, mucho cerumen oscuro o huele mal, lleva al veterinario.
- Aplica la solución limpiadora: llena suavemente el canal auditivo con la solución sin introducir el aplicador demasiado profundo.
- Masajea la base del oído: durante 20-30 segundos notarás un sonido "chapoteante". Esto ayuda a disolver el cerumen.
- Deja que sacuda la cabeza: tu perro moverá la cabeza para expulsar el exceso de solución. Esto es completamente normal.
- Limpia el exceso: con un algodón, retira suavemente el cerumen y la solución de la parte externa del oído. Nunca uses bastoncillos de algodón en el canal auditivo.
- Premia a tu perro: refuerza la experiencia con un premio y caricias.
Señales de alerta que requieren visita al veterinario
No todo se puede solucionar con una limpieza casera. Acude al veterinario si observas:
- Cerumen oscuro, espeso o con sangre
- Mal olor intenso que no desaparece tras la limpieza
- Tu perro gime o muestra dolor al tocarle el oído
- Enrojecimiento severo o inflamación
- Tu perro ladea constantemente la cabeza
Conclusión
Incorporar la limpieza de oídos a la rutina de higiene de tu perro es sencillo y puede prevenir problemas serios. Con la solución adecuada y la técnica correcta, en pocos minutos tendrás a tu perro con los oídos limpios y saludables. ¿Buscas una solución limpiadora de calidad? En PawShop España encontrarás todo lo que necesitas para el cuidado de tu mascota.