Viajar con gato: no es tan difícil
Con la preparación adecuada, tu gato puede viajar contigo sin excesivo estrés. La clave está en la habituación progresiva al transportín y en elegir el medio de transporte correcto.
El transportín: entrénalo con tiempo
El transportín no debe ser solo para el veterinario o los viajes. Déjalo siempre abierto en casa con una mantita favorita dentro. El gato lo explorará y acabará durmiendo en él voluntariamente.
En coche
- Coloca el transportín en posición segura (no en el asiento delantero)
- Cubre el transportín con una tela: la oscuridad reduce el estrés
- Para cada 2-3 horas para ventilación
- No abras el transportín en el coche en marcha
En avión
- Muchas aerolíneas permiten gatos en cabina si el transportín cabe bajo el asiento
- Consulta las normas de cada aerolínea con antelación
- Nunca en bodega si puedes evitarlo
- Requiere certificado veterinario actualizado
En tren (Renfe)
Renfe permite mascotas de hasta 10 kg en transportín en la mayoría de sus trenes. Consulta la normativa actualizada antes de viajar.
En PawShop España encontrarás transportines aprobados para viajar en avión y en tren.