Las almohadillas: la zona de apoyo más importante
Las almohadillas plantares son la única zona de contacto del perro con el suelo. Están expuestas a temperaturas extremas, superficies abrasivas, productos químicos y traumatismos. Su cuidado es fundamental para el bienestar del animal.
Inspección regular
Revisa las almohadillas al menos una vez por semana: busca cortes, grietas, ampollas, cuerpos extraños (cristales, espinas), zonas enrojecidas o hinchadas. Entre los dedos también pueden acumularse cuerpos extraños y formarse intertrigo húmedo.
Hidratación de las almohadillas
Las almohadillas pueden resecarse, especialmente en invierno (calefacción seca) y verano (asfalto caliente). Los bálsamos específicos para almohadillas de perros las mantienen hidratadas y resistentes. Nunca uses crema hidratante humana — pueden ablandar demasiado las almohadillas y aumentar el riesgo de lesiones.
Temperatura del suelo
En verano, el asfalto puede alcanzar los 60-70°C cuando la temperatura ambiente es de 30°C. Regla práctica: si no puedes mantener la palma de tu mano en el suelo 5 segundos, está demasiado caliente para tu perro. Sal antes de las 10h o después de las 20h en días calurosos.
Heridas en almohadillas
Cortes superficiales: limpiar con suero fisiológico, proteger con venda y consultar al veterinario si es profundo. Los perros suelen lamerse las heridas — un collar isabelino puede ser necesario para evitar la infección.