La diabetes mellitus es una enfermedad crónica cada vez más común en perros, especialmente en animales de mediana edad y mayores. Conocer sus síntomas y opciones de tratamiento puede marcar la diferencia para la calidad de vida de tu perro.
¿Qué es la diabetes en perros?
La diabetes en perros ocurre cuando el páncreas no produce suficiente insulina (diabetes tipo 1, la más común en perros) o cuando el organismo no responde correctamente a ella (tipo 2). Sin insulina, las células no pueden absorber la glucosa de la sangre, que se acumula a niveles peligrosos.
Factores de riesgo
- Edad: más frecuente entre los 7 y 10 años
- Sexo: las hembras no esterilizadas tienen mayor riesgo
- Obesidad
- Razas con predisposición: Samoyedo, Poodle, Pug, Bichón Frisé
- Pancreatitis crónica
Síntomas principales
Los cuatro síntomas clásicos de la diabetes canina son:
- Poliuria: orinar con mucha frecuencia o en grandes cantidades
- Polidipsia: beber agua en exceso
- Polifagia: comer mucho más de lo habitual pero perdiendo peso
- Pérdida de peso progresiva a pesar de comer bien
Otros síntomas más avanzados incluyen cataratas (los perros diabéticos las desarrollan rápidamente), letargia, vómitos y olor dulzón en el aliento.
Diagnóstico
El veterinario realizará análisis de sangre y orina para confirmar niveles elevados de glucosa. Un diagnóstico temprano mejora enormemente el pronóstico.
Tratamiento
La diabetes canina se gestiona principalmente con inyecciones diarias de insulina, que el dueño aprende a administrar en casa. Junto con la insulina, son fundamentales: una dieta específica y controlada, ejercicio regular y moderado, y controles veterinarios periódicos.
Con el tratamiento adecuado, los perros diabéticos pueden llevar una vida larga y de calidad. Si sospechas que tu perro puede tener diabetes, acude al veterinario cuanto antes.