Vivir con un perro diabético
El diagnóstico de diabetes en tu perro no significa el fin de una vida normal. Con el tratamiento adecuado y el compromiso del dueño, los perros diabéticos pueden disfrutar de una excelente calidad de vida durante años.
Señales de alerta
- Bebe y orina mucho más de lo habitual
- Come más pero pierde peso
- Letargia y poca energía
- Cataratas (opacidad en los ojos)
- Infecciones de orina recurrentes
Tratamiento: insulina diaria
La mayoría de perros diabéticos necesitan insulina inyectable dos veces al día. El veterinario te enseñará a administrarla: es más fácil de lo que parece y los perros toleran muy bien las inyecciones subcutáneas.
Rutina diaria del perro diabético
- Dos comidas iguales al día, siempre a la misma hora
- Insulina tras cada comida
- Ejercicio moderado y constante (evitar picos de actividad)
- Monitorización de glucosa en casa (glucómetro canino)
Hipoglucemia: emergencia
Si el perro parece débil, confuso, tiembla o colapsa, es hipoglucemia. Frota miel o sirope de glucosa en sus encías y acude urgente al veterinario.