El lenguaje corporal de los gatos: aprende a entenderlos
Los gatos son animales mucho más comunicativos de lo que parecen, pero su lenguaje es muy diferente al de los perros y los humanos. Aprender a leer su cuerpo te permitirá entender mejor a tu felino, fortalecer vuestro vínculo y evitar situaciones de estrés o agresión.
El papel de la cola
La cola es uno de los indicadores más claros del estado emocional de un gato. Cola alta y erecta: confianza y saludo amistoso, especialmente si la punta está ligeramente curvada hacia adelante. Cola baja o entre las patas: miedo, sumisión o malestar. Cola erizada (como un cepillo): miedo extremo o agresión defensiva. Cola moviéndose lentamente de lado a lado: concentración o leve irritación. Cola golpeando el suelo con fuerza: irritación o agresión inminente.
Las orejas como indicador de humor
Orejas erectas y hacia adelante: alerta, interesado, amistoso. Orejas giradas hacia los lados (posición "de avión"): irritación o incomodidad. Orejas completamente pegadas a la cabeza: miedo intenso o agresión defensiva. Si el gato gira sus orejas continuamente, está escaneando el entorno en busca de estímulos sonoros.
Los ojos: ventanas al alma felina
Las pupilas de un gato revelan mucho: pupilas muy dilatadas en ambiente bien iluminado indican miedo, excitación o agresión. Pupilas estrechas (como rajas) en situaciones de calma indican relajación y confianza. El parpadeo lento es la señal de afecto más conocida: si tu gato te mira y parpadea lentamente, te está diciendo que confía en ti. Puedes responderle de la misma forma.
Posturas corporales clave
Ronroneo: Aunque asociado al bienestar, los gatos también ronronean cuando están estresados o enfermos como mecanismo de autoconsuelo. El contexto es fundamental para interpretarlo.
Amasado (hacer pan): Cuando un gato amasa con sus patas sobre una superficie blanda, es una señal de comodidad y contento que viene del comportamiento de cachorro al estimular la leche materna.
Mostrar el vientre: No siempre es una invitación a acariciarlo. Los gatos muestran el vientre como señal de confianza, pero muchos se irritan si intentas tocarlo. Lee las demás señales antes de actuar.
Señales de estrés a detectar
Un gato estresado puede mostrar: acicalamiento excesivo, esconderse más de lo habitual, cambios en el uso del arenero, pérdida de apetito, agresividad nueva, o cambios en los patrones de sueño. En PawShop España encontrarás productos para reducir el estrés felino y crear un ambiente enriquecido para tu gato.