Crecer con una mascota: una experiencia que forma personas
Los niños que crecen con mascotas desarrollan habilidades que los estudios asocian con mayor empatía, mayor responsabilidad, mejor gestión del estrés y menor riesgo de padecer alergias y asma (exposición temprana a alérgenos animales). La mascota puede convertirse en uno de sus mejores amigos y maestros.
Normas básicas de seguridad
Nunca sin supervisión adulta: independientemente de lo tranquilo que sea el animal, un niño menor de 6-7 años nunca debe quedarse a solas con una mascota. Los accidentes ocurren en segundos. Enseñar el lenguaje animal: los niños deben aprender a reconocer cuando el animal quiere que le dejen en paz (se aleja, bosteza, se lame, gruñe). Estos son avisos, no señales de maldad. No molestar al animal comiendo o durmiendo: son los momentos en que cualquier animal es más reactivo.
Cómo enseñar a los niños a relacionarse bien
Muéstrales cómo acariciar correctamente (suave, en la dirección del pelo, evitando la cara). Enséñales a acercarse de frente, no por sorpresa. Hazles partícipes de los cuidados (dar de comer, llenar el agua, cepillar) según su edad. Esto desarrolla responsabilidad y conexión con el animal.
Mascotas más adecuadas para familias con niños
Los Labradores, Golden Retrievers, Beagles y Cavalier King Charles Spaniels están entre las razas caninas con mejor predisposición para convivir con niños. Entre los gatos, el Ragdoll y el British Shorthair suelen ser más tolerantes. En cualquier caso, el carácter individual siempre supera los patrones de raza.