Primeros auxilios caninos: conocimientos que pueden salvar vidas
Saber qué hacer en los primeros minutos de una emergencia veterinaria puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de tu perro. Esto no sustituye a la atención veterinaria, pero puede estabilizar al animal mientras llegas a la clínica.
Hemorragias
Para cortes o heridas que sangran, aplica presión directa con una gasa o paño limpio durante 5-10 minutos sin levantar el apósito. Si el sangrado no cede, aplica más gasas encima. Para heridas en extremidades, un torniquete puede usarse como último recurso, pero solo durante el traslado al veterinario.
Atragantamiento
Si tu perro se atraganta y no puede respirar, abre la boca con cuidado y retira el objeto si lo ves claramente. Si no puedes verlo, aplica la maniobra de Heimlich canina: para perros grandes, colócate detrás, rodea su abdomen con tus brazos y aplica presiones abdominales hacia arriba y hacia delante. Para perros pequeños, sujétalos boca abajo y da golpes secos entre los omóplatos.
Convulsiones
Durante una convulsión, aleja al perro de objetos que puedan herirle. No intentes sujetarle la lengua ni meter nada en su boca. Cronometra la duración. Si dura más de 5 minutos o si tiene varias seguidas, es una emergencia vital. Mantén la calma y habla con voz tranquila.
Golpe de calor
El golpe de calor es una emergencia letal. Señales: jadeo extremo, salivación, mucosas rojas o moradas, desorientación. Mueve al perro a la sombra, moja su cuerpo con agua fresca (no helada), especialmente cuello, axilas e ingles. No envuelvas al perro. Traslada urgentemente al veterinario.
Envenenamiento
Si sospechas que tu perro ha ingerido algo tóxico, no induzcas el vómito sin consultar al veterinario, ya que con algunos tóxicos (como cáusticos) el vómito agrava el daño. Llama de inmediato a tu clínica veterinaria o al servicio de toxicología veterinaria.
Ten siempre a mano el teléfono de tu veterinario y del servicio de urgencias más cercano. La preparación salva vidas.