El gato y sus problemas digestivos: ¿cuándo preocuparse?
Los gatos son animales propensos a los problemas digestivos. Un vómito ocasional puede ser completamente normal (especialmente en gatos de pelo largo que acumulan bolas de pelo), pero una pauta repetida o ciertos síntomas adicionales deben hacernos consultar al veterinario.
Bolas de pelo (tricobezoares)
Los gatos se acicalan constantemente e ingieren grandes cantidades de pelo que normalmente expulsan en forma de bola de pelo. Esto es más frecuente en razas de pelo largo. Si tu gato regurgita cilindros de pelo compacto ocasionalmente, es normal. Puedes ayudar con malta (pasta lubricante) y cepillando al gato regularmente para reducir el pelo ingerido.
Gastritis y vómitos frecuentes
Si tu gato vomita más de 2-3 veces por semana, el contenido es sangre o bilis oscura, o va acompañado de pérdida de peso o letargo, es momento de ir al veterinario. La gastritis crónica, las enfermedades inflamatorias intestinales, las intolerancias alimentarias y el hipertiroidismo pueden manifestarse con vómitos frecuentes.
Diarrea
La diarrea ocasional de menos de 24 horas puede deberse a un cambio de alimentación o estrés. Una diarrea que dura más de 48 horas, que contiene sangre o que va acompañada de otros síntomas requiere atención veterinaria urgente.
Estreñimiento
Los gatos mayores y sedentarios son más propensos al estreñimiento. Señales: intentos repetidos en el arenero sin resultado, posturas de esfuerzo, vocalizaciones durante la defecación. La hidratación (añadir comida húmeda) y el ejercicio son fundamentales en la prevención.
Cuándo ir al veterinario sin dudarlo
Vómitos con sangre, diarrea con sangre, distensión abdominal, incapacidad de defecar durante más de 48h o síntomas que empeoran progresivamente son señales de emergencia que requieren atención veterinaria inmediata.