Los perros ocultan el dolor
Al igual que los gatos, los perros tienen tendencia instintiva a ocultar el dolor como mecanismo de supervivencia. Esto significa que cuando un perro muestra señales evidentes de malestar, el problema puede llevar tiempo presente.
Señales conductuales de dolor
Cambio de carácter repentino (un perro normalmente sociable que se vuelve retraído o agresivo). Reluctancia a moverse, levantarse o subir escaleras. Dejar de jugar o de hacer actividades que antes disfrutaba. Lamerse, mordisquearse o rascarse una zona concreta del cuerpo. Vocalización (gemidos, lloriqueos) aunque muchos perros aguantan en silencio.
Señales físicas
Postura encorvada o protección de una zona del cuerpo. Respiración rápida o superficial en reposo. Pupilas dilatadas. Falta de apetito. Temblores. Cojera o cambio en la forma de caminar.
Escala de dolor en perros
Los veterinarios usan escalas validadas de evaluación del dolor como la CMPS-SF o la Glasgow. Familiarizarte con ellas puede ayudarte a comunicar mejor el estado de tu perro al veterinario.
Qué hacer
Ante cualquier cambio de comportamiento inexplicable, acude al veterinario. Nunca administres analgésicos humanos (ibuprofeno, paracetamol) — son tóxicos para perros. Solo el veterinario puede prescribir analgesia segura y efectiva.