Las garrapatas: más que una molestia
Las garrapatas son parásitos que se alimentan de la sangre de los mamíferos y pueden transmitir enfermedades graves tanto a los perros como a los seres humanos. En España, la babesiosis y la ehrlichiosis son las enfermedades caninas transmitidas por garrapatas más frecuentes, y la enfermedad de Lyme también está presente en determinadas zonas.
Cuándo hay más riesgo
Aunque las garrapatas pueden estar activas todo el año en climas templados como el español, el pico de actividad se da en primavera (marzo-junio) y otoño (septiembre-noviembre). Las zonas de mayor riesgo son los bosques, la maleza alta, los matorrales y los céspedes sin cortar.
Cómo prevenir las garrapatas
La prevención es la mejor estrategia. Las opciones más efectivas son: Pipetas antiparasitarias: de aplicación mensual o trimestral según el producto. Collares antiparasitarios: algunos ofrecen protección de hasta 8 meses. Comprimidos orales: (Nexgard, Bravecto) de efectividad muy alta y acción rápida. Sprays: útiles como protección adicional en épocas de alto riesgo.
Cómo extraer una garrapata correctamente
Si encuentras una garrapata en tu perro, no la aplastes, no le apliques calor ni vaselina. Usa unas pinzas especiales para garrapatas o un quitagarrapatas: agarra la garrapata lo más cerca posible de la piel del perro y tira de forma firme y continua hacia arriba, sin girar ni torcer. Desinfecta la zona con antiséptico y observa al perro durante los próximos días por si aparecen síntomas.
Síntomas de enfermedad transmitida por garrapatas
Consulta al veterinario si tu perro muestra: fiebre, pérdida de apetito, letargo, anemia (encías pálidas), orina oscura o signos de dolor articular, especialmente si ha estado en zonas de riesgo en las semanas previas.
Conclusión
La protección antiparasitaria regular es una de las medidas más importantes para la salud de tu perro. Consulta con tu veterinario qué producto se adapta mejor a tu zona geográfica y al estilo de vida de tu mascota.